sábado, 19 de noviembre de 2016

¿Qué es la sostenibilidad?

Origen de la sostenibilidad

El actual concepto de sostenibilidad aparece por primera vez en el Informe Brundtland, publicado en 1987. También llamado Nuestro futuro común, este documento elaborado para Naciones Unidas alertó por primera vez sobre las consecuencias medioambientales negativas del desarrollo económico y la globalización, tratando de ofrecer soluciones a los problemas derivados de la industrialización y el crecimiento poblacional.

Décadas después, la sostenibilidad trata de garantizar las necesidades del presente sin comprometer a las futuras generaciones. Sin renunciar a ninguno de los tres pilares esenciales: la protección medioambiental, el desarrollo social y el crecimiento económico.

Sostenibilidad ambiental, social y económica

Sostenibilidad: es asumir que la naturaleza y el medio ambiente no son una fuente inagotable de recursos, siendo necesario su protección y uso racional.

Sostenibilidad. es promover el desarrollo social buscando la cohesión entre comunidades y culturas para alcanzar niveles satisfacto­rios en la calidad de vida, sanidad y educación.

En tercer lugar, sostenibilidad: es promover un crecimiento económico que genere riqueza equitativa para todos sin dañar el medio ambiente.


Actualmente, muchos de los retos a los que se enfrenta el ser humano tales como el cambio climático o la escasez de agua sólo se pueden resolver desde una perspectiva global y promoviendo el desarrollo sostenible.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Sequías, inundaciones, tormentas e incendios forestales serán más frecuentes si no cambiamos la forma en que producimos y usamos la energía

El planeta podría experimentar en las próximas cuatro décadas un calentamiento de 2ºC, advierte el informe ‘La verdad sobre el cambio climático’, recientemente publicado. Si el análisis es correcto, la mayoría de los habitantes actuales de la Tierra sabrá lo que es vivir en un planeta sobrecalentado.

Las sequías, las inundaciones, las tormentas y los incendios forestales ocurrirán más a menudo, mientras que el planeta continuará calentándose, según advierte el informe. La preocupación principal no se debe al objetivo oficial global de limitar el aumento a 2ºC, sino a las consecuencias que tendría este incremento para el clima del planeta.

En particular, el número de fenómenos climáticos podría duplicarse en los próximos veinte años y se intensificará su impacto sobre los recursos hídricos, la producción de alimentos y la salud humana, así como los servicios y las infraestructuras en las áreas tanto urbanas como rurales.

Aunque los países cumplan con los compromisos acordados durante la Cumbre de París, la temperatura media mundial aumentará 1,5ºC para los años 2030 y 2ºC para 2050, avisa el documento. La implementación completa de los compromisos de París requerirá 100.000 millones de dólares anuales de ayuda financiera por parte de los países ricos para garantizar la transición de los países pobres a una economía libre de carbono.

Los expertos instan a cambiar radicalmente la forma en que el mundo produce y usa la energía. En particular, entre las medidas que hay que tomar pronto proponen fomentar de manera activa los coches eléctricos, implementar la tecnología de captura y almacenamiento de carbono y luchar contra la deforestación.

Una nueva amenaza global se cierne sobre la humanidad

El calentamiento global ha supuesto una amenaza para varios cultivos, entre ellos el trigo y el arroz, que proveen buena parte de las calorías consumidas por los humanos.

En un nuevo estudio realizado por la Universidad de Arizona (EE.UU.), los científicos analizaron los índices del cambio climático de los nichos respecto a 236 especies y los compararon con los proyectados para el período hasta el año 2070. Los resultados han mostrado que el cambio climático proyectado es 5.000 veces más rápido que el cambio de los nichos de las hierbas.

“Mostramos que los índices precedentes del cambio climático de los nichos de hierbas son mucho más lentos que los del cambio proyectado, lo que sugiere que muchas especies y/o poblaciones locales podrían verse abocadas a la extinción”, han destacado los autores del estudio.

La investigación no puede predecir a ciencia cierta cuáles son las consecuencias del calentamiento global, pero los autores del estudio advierten de “implicaciones alarmantes” para la biodiversidad global y el bienestar humano, en particular, para las reservas alimentarias.

El Ártico sin hielo por primera vez en más de 100.000 años

A lo largo de distintas eras geológicas, las distintas formas de vida vienen sufriendo cambios, evolucionando o extinguiéndose, según los cambios en las condiciones climáticas. Así lo atestiguan los cientos de restos fósiles que vemos en los museos, pertenecientes a las distintas eras de hielo, deshielo y eventos de grandes extinciones.

Cambio de régimen de lluvias y sequías, selvas frondosas que se transforman gradualmente en sabanas, sabanas que se transforman en desiertos, bosques que se transforman en praderas, praderas que se terminan inundando como pantanos, y distintos cambios en los demás biomas de cada región. Estas “transiciones climáticas” se vienen dando a lo largo de la historia del planeta por distintas causas, realizándose gradualmente a lo largo muchos siglos.

Según las evidencias presentadas por los científicos, las emisiones de CO2 causadas por la industria, transportes y generación eléctrica esta acelerando este proceso, comprimiendo los tiempos de la “transición climática” de millones de años a unos pocos siglos o apena décadas.

En apenas poco más de un siglo la temperatura promedio de la tierra se elevó en 0,8 C° y sigue en aumento. Esta elevación brusca en las condiciones de vida tendrá consecuencias y desafíos para la flora y fauna, incluyendo a los humanos, muchos más grandes que las que vivieron la gran mayoría de las especies extintas que vemos en nuestros museos.
Calentamiento global.

Estos “apenas” 0,8 C° de calentamiento ha reducido el hielo hasta 4,14 millones de km2. Esto se alcanzó en septiembre y representa el segundo mínimo más bajo desde que comenzó a realizarse el control en 1978.

Esto es porque el hielo marino más antiguo se derrite en verano y en invierno es sustituido por otro más delgado, más fácil de volverse a derretir en verano, disminuyéndose así en casi 50 % la superficie mínima en 16 años.

“Lo que hemos visto en los últimos años es que el hielo más antiguo está desapareciendo”, dijo Walt Meier, un investigador del hielo marino en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland.

“Hemos perdido la mayor parte del hielo más antiguo: En la década de 1980, el hielo de varios años superaba el 20 % de la cubierta de hielo marino. Ahora es sólo alrededor del 3 %. La probabilidad para un verano en gran parte libre de hielo en el Ártico aumenta. Es como la contabilidad; realizamos un seguimiento del hielo marino mientras se mueve alrededor, hasta que se derrita en su lugar o salga del Ártico”, dijo Meier, colaborador del grupo de la Universidad de Colorado en el Centro de Datos de Hielo y Nieve en Boulder, Colorado, el centro que en la actualidad mantiene los datos de la edad de hielo del mar Ártico.

La última vez que el Ártico se quedó completamente sin hielo fue hace alrededor de entre 100.000 y 120.000 años. Este deshielo del Ártico trae de la mano el descongelamiento de los suelos de las tundras de Asia y América (permafrost). En la costa de Siberia, por ejemplo, las temperaturas se situaron 9º C por encima de la media local, liberando constantemente el gas metano encerrado en el suelo, significando una calentamiento aun mayor que el generado por el CO2, retroalimentando el deshielo y el calentamiento a niveles mucho mayores, poniendo en peligro aun más las condiciones de vida de todas las poblaciones de especies.