lunes, 20 de febrero de 2017

Riesgos ambientales de los próximos 10 años.


Peligros ambientales, desigualdad económica y polarización social son los principales riesgos que el mundo deberá afrontar en los próximos diez años. Así lo confirma el último Informe de Riesgos Globales 2017 del Foro Económico Mundial, en el que se muestra la complejidad tanto de estos problemas como de las posibles soluciones.

Los diferentes riesgos sociales, económicos, ambientales y políticos crecen en la manera en la que se relacionan, la incidencia simultánea de riesgos aparentemente dispares apunta a una posible crisis del sistema, donde cualquiera de estos riesgos atacará siempre a los eslabones más débiles (comunidades más pobres, zonas de estrés hídrico, etc.). Las soluciones a los problemas venideros deben ser transversales, que ataquen el conjunto de causas, en un mundo en el que hay muchas iniciativas, más que nunca, pero éstas siguen sin ser suficientes. Los vínculos entre la desigual distribución de la renta, la vulnerabilidad ante las catástrofes climáticas y la inestabilidad social enfatizan la exigencia de orientar las políticas económicas hacia una mayor protección de los más débiles.

Los peligros medioambientales dominan los riesgos globales

Este año, el informe alerta principalmente sobre la relación de los riesgos ambientales con otros sociales, económicos y geopolíticos que derivan, por ejemplo, en migraciones involuntarias. A continuación, se señalan aquellos riesgos ambientales que tendrán un impacto negativo en los próximos 10 años:

ü  Episodios meteorológicos extremos.

ü  Fracaso en las medidas de mitigación o adaptación al calentamiento global.

ü  Graves catástrofes naturales.

ü  Pérdida de biodiversidad y colapso de ecosistemas.

ü  Catástrofes ambientales producidas por el hombre.

En 2016 ha habido grandes avances respecto a la protección medioambiental. El 4 de noviembre entró en vigor el Acuerdo de París, una senda clara de reducción de emisiones apoyada también por los países más contaminantes como EE. UU. o China. Otro hito destacado ha sido la inclusión de los hidrofluorocarbonos en el Protocolo de Montreal. Por otro lado, en 2020 se establecerá el techo de emisiones para las compañías aéreas en los vuelos internacionales (industria responsable de alrededor de un 2 % de las emisiones mundiales de CO₂). Según señala el informe de Riesgos del WEF, este impulso colectivo en la lucha contra el calentamiento global se puede ver mermado,  pero no anulado, por los recientes cambios en el escenario político de Europa y EE.UU.

Mientras tanto, la realidad sigue otro ritmo más acelerado y amargo. Los fenómenos meteorológicos extremos emergen como principal amenaza donde, sólo en 2015, mil millones de personas se vieron afectadas por desastres naturales, en 2016 batimos el récord de concentración de dióxido de carbono en la atmósfera y también de aumento de temperaturas; en otro aspecto, seguimos explotando los recursos naturales a un ritmo récord y desigual (el 20 % de la población consume el 80 % de los recursos naturales).

Preparación para un mundo en constante cambio

En este momento, el ciudadano medio no tiene más voz o voto en el desarrollo tecnológico que comprarse o no un iPhone. Sin embargo, esta revolución ya ha marcado nuestras vidas y, junto a las grandes oportunidades, los riesgos que representa la tecnología nos obligarán a “reconstruir las sociedades”, teniendo en cuenta que, según un estudio realizado por la Universidad de Oxford, en sólo 20 años alrededor de 700 profesiones serán reemplazadas por máquinas. Debemos afrontar el impacto del desarrollo tecnológico no sólo según el creciente número de comodidades que nos aporta, sino también desde el foco de los millones de personas cuyos trabajos se verán desfasados y amortizados  en los próximos años.

En las sociedades avanzadas y en el interior de países menos desarrollados, vemos repetirse el fantasma del Objetivo 10 de los ODS: la necesidad de reducir la desigualdad dentro y entre los países.  El reparto desigual de la riqueza nos enfrenta a un dilema que afectará el desarrollo de muchos países.

Las amenazas medioambientales evidencian la urgencia de aplicar medidas de mitigación y adaptación. Con los actuales compromisos nacionales de reducción de emisiones (NDCs), avanzaríamos hacia un escenario donde el aumento de la temperatura sería de 2,7 ºC, por tanto es necesario asegurar una revisión ambiciosa de dichos compromisos para cumplir con el Acuerdo de París, de mantener la temperatura por debajo de los 2 ºC y, evitar que el calentamiento global escape a nuestro control y nos lleve a una situación de consecuencias imprevisibles tal como nos previene la comunidad científica en el quinto informe del IPCC.

El filósofo, recién fallecido, Zygmunt Bauman describía los tiempos actuales bajo la “teoría de la modernidad líquida”, formada por sociedades complejas en constante cambio, donde sus riesgos no pueden afrontarse con medidas milagrosas y simplistas, más propias de las improvisaciones populistas. Quizá una de las responsabilidades de las sociedades más desarrolladas sea la de comprender la complejidad e interrelación de estos problemas, y aportar no sólo recursos financieros sino las ayudas humanas y tecnológicas, imprescindibles para conseguir una cooperación global en torno a los mayores desafíos.

Fuentes: The Global Risk Report, WEF, NASA, ELPAÍS, ELMUNDO

domingo, 19 de febrero de 2017

La eólica mundial alcanzó los 486.749 MW en 201

La capacidad mundial para generar energías renovables con eólica asciende a casi medio millón de megavatios (MW), tras la instalación de 54.600 MW en 2016.
China, Estados Unidos, Alemania e India fueron los países con los mejores saldos durante el año anterior y continúan como líderes.
Al cierre de 2016, la rama eólica acumuló una potencia total de 486 mil 749 megavatios (MW) a escala internacional.
El caso de China con la incorporación de 23 mil 328 megavatios eólicos durante el año pasado, para superar ampliamente a los otros tres líderes, cuyos montos rondaron los tres mil MW.
El quinto país que más instaló en 2016 fue Brasil con dos mil MW, lo cual consolidó su posición puntera en la región de América Latina.
Chile registró un año récord al añadir 513 megavatios, lo que elevó el total del país a mil 424 MW, mientras Uruguay sumó 365 MW hasta los mil 210.
Perú (93 MW), República Dominicana (50 MW) y Costa Rica (20 MW) también tuvieron un importante desarrollo en 2016.
En el continente africano no hubo grandes crecimientos en las inversiones eólicas, con solamente 418 MW más en Sudáfrica; similar situación registró Asia-Pacífico, donde sobresalió Australia por el incremento de su capacidad en 140 MW.
Para este tipo de energía, el ranking por potencia acumulada lo encabeza China con 168 mil 690 MW, seguida por Estados Unidos (82 mil 184), Alemania (50 mil 018) e India (28 mil 700), mostró el informe.




sábado, 18 de febrero de 2017

Impactos del Cambio Climático

El cambio climático provocado por el aumento global de las temperaturas desencadena múltiples efectos negativos en el planeta. 

Estos efectos, a su vez, se interrelaciónan entre sí e incrementan su violencia poniendo en grave riesgo a las especies que habitan la Tierra, incluido el ser humano.

En esta infografía puedes observar cómo la subida de las temperaturas a causa, mayoritariamente, de las emisiones de gases de efecto invernadero incide en múltiples escenarios:

Tres niveles principales de impacto del cambio climático

El aumento global de las temperaturas puede influir en los sistemas físicos, biológicos y humanos.

En primer lugar, las variaciones en los sistemas físicos del planeta se ven representados en el deshielo de los polos, que a su vez causa la regresión de glaciares, el derretimiento de nieve, el calentamiento y deshielo del permafrost, inundaciones en ríos y lagos, sequías en ríos y lagos, erosión costera, subida del nivel del mar y fenómenos extremos.

En los sistemas biológicos se produce muerte de flora y fauna en los ecosistemas terrestres y marinos, incendios forestales y desplazamiento de flora y fauna en busca de lugares que ofrezcan una mayor garantía de supervivencia.

En los sistemas humanos se da la afectación y destrucción en la cosecha y producción de alimentos, enfermedades y muertes, destrucción y perjuicio de medios económicos de subsistencia y migraciones de refugiados climáticos.

Interrelaciones entre los impactos del cambio climático
Además, estas consecuencias negativas se retroalimentan entre sí y aumentan sus magnitudes; por ejemplo:

Las sequías con frecuencia provocan incendios y estos a su vez destruyen las cosechas.

El derretimiento de los glaciares, la nieve y el hielo provoca la subida del nivel del mar, que erosiona la costa y supone la destrucción de muchos medios económicos de subsistencia.

Las sequías, el aumento del nivel del mar, los fenómenos extremos y las inundaciones provocan refugiados climáticos.

sábado, 11 de febrero de 2017

Chile, es el país latinoamericano que más invierte en la lucha contra el cambio climático

El cambio climático está dejando muchas consecuencias en el planeta. Ríos contaminados, devastadores incendios forestales, lluvias torrenciales en verano, glaciares que se derriten; son algunas de las escenas de las que hemos sido testigos en el último tiempo.
El planeta nos está enviando señales y algunos líderes mundiales están tomando cartas en el asunto. A fines de 2015, en la XXI Conferencia sobre el Cambio Climático se aprobó un acuerdo histórico producido por la COP21. 
Los países firmantes se comprometieron a llevar a cabo todos los esfuerzos necesarios para que la temperatura no se incremente más 1,5 grados a nivel mundial.
En Latinoamérica y el Caribe, el país que más invierte en energías renovables y en la lucha contra el cambió climático es Chile, según el ranking de New Energy Finance Climascope elaborado por Bloomberg y el Banco Interamericano de Desarrollo. El ranking considera cuatro variables: marco propicio, inversión, cadena de valor y reducción de CO2.
Chile confirmó su liderazgo con una inversión récord en proyectos de energía renovable no convencional (ERNC), que se ha más que duplicado: saltando de 1.300 millones de dólares en 2014 a 3.200 millones de dólares en 2015. Le siguen Brasil y Uruguay, en el tercer lugar de la región.
China, una vez más, encabeza la lista a nivel mundial. Chile, Honduras, Kenia, México y Uruguay son los países que alcanzaron las puntuaciones más altas de Climatescope, reflejando un gran progreso en los esfuerzos por detener el calentamiento de la Tierra.
“Adicionalmente, Chile está a la vanguardia en las actividades de reducción de emisiones en América Latina y lidera el ranking de actividades de gestión de gases de efecto invernadero de Climascopio en la región”, destaca el gobierno de Chile. El Climascopio analiza la actividad de 58 mercados emergentes en materia de energías limpias, en África, Asia y Latinoamérica y el Caribe.

La Tierra bate un vergonzoso récord para la humanidad por tercer año consecutivo

El año pasado fue el más caluroso desde que comenzaron los registros en 1880 y el tercero consecutivo en el que la Tierra bate el récord de temperatura, un hecho sin precedentes. La temperatura global en 2016 se situó 1,1 grados centígrados por encima de la registrada en la era preindustrial y fue unos 0,07 grados mayor a la registrada en 2015.
Los datos confirman el cambio drástico en el clima global que está causando la actividad humana y llegan en un momento de incertidumbre. La comunidad internacional alcanzó en 2016 un acuerdo histórico contra el cambio climático. 
Aunque el aumento de la temperatura media arrancó a finales del siglo XIX, este se ha acentuado sobre todo en los últimos 35 años, ya que 16 de los 17 años más calurosos registrados han sucedido desde 2001. Las emisiones de gases de efecto invernadero son las principales culpables del calentamiento registrado.
“El año pasado fue extremo para el clima global y destaca como el más caluroso desde que se tienen registros”, “Los indicadores a largo plazo del cambio climático provocado por los humanos han alcanzado máximos en 2016”. Las concentraciones de dióxido de carbono y de metano también han alcanzado nuevos récords.
No sólo fue 2016 el año más caluroso, sino que de enero a septiembre cada mes fue el de temperaturas más altas a excepción de junio, ha destacado la NASA en un comunicado. Octubre, noviembre y diciembre fueron los segundos más cálidos desde que hay registros.

Un mundo alimentado solo de energías renovables es posible

Una nueva y minuciosa simulación digital muestra cómo un sistema eléctrico basado principalmente en energía solar y eólica es capaz de funcionar en todas las regiones del mundo. Muestra asimismo cómo funcionaría un sistema eléctrico capaz de cumplir con los objetivos establecidos por el Acuerdo de París usando solo fuentes renovables de energía.
El sistema global representado en el modelo, definible en muchos aspectos como la Internet de la Energía, está constituido en un 100% de energías renovables en lo referente a la red de suministro eléctrico y ello corresponde a una época situada en torno al año 2030. El modelo mundial ha sido estructurado en 145 zonas, todas visualizadas y agregadas a 9 regiones mundiales principales.
Con la simulación, cualquiera puede explorar qué características tendría un sistema de electricidad renovable a escala mundial. Es la primera vez que unos científicos han logrado hacerlo en dicha escala.
El modelo con el que ha trabajado el equipo de Christian Breyer, de la Universidad Tecnológica de Lappeenranta en Finlandia, está diseñado para hallar la vía más económica para tener un sistema de electricidad renovable. El modelo muestra cómo se puede organizar el suministro de electricidad para cubrir la demanda de esta durante las 24 horas del día.
Lo anterior significa que es viable encontrar la mejor combinación entre generación de energía renovable y los componentes de transmisión y almacenamiento para cubrir la demanda eléctrica, llevando a un costo total de la electricidad que se sitúe a más o menos entre los 55 y los 70 euros por megavatio-hora para todas las 9 regiones principales del mundo.