A la hora de luchar contra el
cambio climático para prevenir los impactos que causa en los diferentes
sistemas del planeta, el ser humano aplica dos tipos de medidas: las de
mitigación y las de adaptación.
Las medidas de mitigación son aquellas
acciones que están encaminadas a reducir y limitar las emisiones de gases de
efecto invernadero, mientras que las medidas de adaptación se basan en reducir
la vulnerabilidad ante los efectos derivados del cambio climático.
La mitigación, por lo tanto, se
ocupa de las causas del cambio climático, mientras que la adaptación aborda sus
impactos.
Medidas de
mitigación
Entre las medidas de mitigación que
se pueden poner en marcha para evitar el aumento de las emisiones contaminantes
se encuentran las siguientes:
- Practicar la eficiencia
energética
- Mayor uso de energías renovables
- Electrificación de procesos
industriales
- Implementación de medios de
transportes eficientes: transporte público eléctrico, bicicleta, coches
compartidos.
- Impuesto sobre el carbono y
mercados de emisiones
Medidas de
adaptación
En cuanto a las medidas de
adaptación, son varias las acciones que ayudan a reducir la vulnerabilidad ante
las consecuencias del cambio climático:
- Construcción de instalaciones y
obras de infraestructuras más seguras
- Restauración paisajística
-paisaje natural- y reforestación de bosques
- Creación de un cultivo flexible y
variado para estar preparados ante catástrofes naturales que amenacen las
cosechas
- Investigación y desarrollo sobre
posibles catástrofes, comportamiento de la temperatura, etc.
- Medidas de prevención y
precaución (planes de evacuación, cuestiones sanitarias, etc.)
En esta infografía puedes comprobar
cuáles son las medidas de adaptación y mitigación al cambio climático.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario